
Hoy, me dirigiré a ustedes en forma de actos, como en el teatro. Y aclaro: nuestra cruda realidad supera la imaginación del más agudo de los dramaturgos.
PRIMER ACTO:
Vemos llegar a Hugo a las 3:00 de la mañana al Convention Center de Los Angeles para formarse en la ya para entonces numerosa fila, donde horas más tarde la organización NACA ayudaría a modificaciones de crédito hipotecario. Para entonces, ya tenía una mala experiencia con una agencia que se hace llamar Select Portafolio Servicing Inc., a la que le pagaba, pero –como se dice a nivel de nuestro amado pueblo- se lo llevaron al baile. Con la angustia como tarjeta de presentación, los de NACA le dijeron que nada podían hacer por él, porque su banco no participa en el programa oficial Making Home Affordable. Y de pronto, tocaron a su puerta los de la compañía Caretaker Plan y se la pintaron muy bonita y el buen Hugo cayó redondito ya que pintaron un cuadro de soluciones al mejor estilo del período clásico grecorromano.
Por principio de cuentas – le dijeron- Wall Street compraría su nota y después le vendrían su casa más económica. Para lograr esto que parecía caído del cielo, tendría que darles cuatro mil dólares para empezar la operación y luego nueve mil, con la promesa que todo estaría listo en 60 días. Y pasaron los días y las noches hasta totalizar nueve meses y Hugo ya no sabía qué hacer, máxime que no tenía un solo papel que demostrara su operación con esa firma fantasma. Ya a punto del colapso entró a Internet, buscó la sección de Dinero de AOL y vio esta columna de servicio social y enseguida nos llamó.
Al revisar su caso nos dimos cuenta que el buen amigo Hugo ya no aparecía en el título de la casa. Hablamos al banco y cual va siendo nuestra sorpresa que ya estaba en un capítulo 13 de bancarrota y que al siguiente lunes lo tenían listo para cancelar su proceso. Lo siguiente era la venta de su casa. Logramos convencer a los del banco que Hugo había sido víctima de un fraude por lo que ahora lo primero, para creerle, lo primero que hace es comprobar que, efectivamente, tuvo tratos con esta mentada Caretaker Plan. Después de este lio empezaremos con un proceso de modificación.
¿Cuántos Hugo ha habido en el camino? Miles y miles, víctima de estafadores. Les ruego una vez más que estén alertas y cuando vean que un prestador de servicios profesionales no responda en tres meses, mejor vayan con un abogado. Eso de más vale prevenir que lamentar nos lo han dicho desde chiquillos, pero poco lo ponemos en práctica. Imagínense a Hugo, que siempre que iba a hacer los pagos con los defraudadores encontraba a personas quejándose, pero le faltó malicia para suponer que se trataba de una agencia criminal y fue hasta que la lumbre le llegó a los aparejos cuando entró a AOL y le hemos ayudado, como lo hemos hecho con las personas que nos llaman o nos escriben desde diferentes partes del país. Les recuerdo: nada tienen que pagar en las modificaciones a nadie, hasta que termina el proceso. ¿Qué pasaría con Hugo si no hubiera tomado acción? La próxima semana su casa ya estaría otra vez con fecha de remate de su casa.
SEGUNDO ACTO
Nuevas cifras demuestran que el mes pasado las ejecuciones hipotecarias llegaron a 93.000, lo que representa un incremento del nueve por ciento. También se registra un aumento del seis por ciento con respecto a igual período del año pasado. Esta nada grata noticia viene acompañada de otra dolorosa ya que el número de las personas que presentan solicitudes de beneficios por desempleo por primera vez alcanzó su nivel más alto en los últimos seis meses. El Departamento de Trabajo informó que el mes pasado más de 484.000 personas presentaron reclamaciones de beneficios por desempleo por primera vez, la cantidad más alta desde la semana que culminó el 20 de febrero.
En la prensa, en el Internet, vemos que cada vez más hay muestras de descontento contra el presidente Obama, ya que los deudores de casas consideran que les está fallando pues como candidato les prometió ayudarlos y ya como mandatario no lo ha hecho adecuadamente.
Ojala y nuestro presidente esté plena y profundamente consciente del problema de la crisis de las hipotecas y del daño que causa al pueblo para que le de todo el impulso que merece ya que de otra manera recibirá la factura de esta falta de respuesta en las elecciones de noviembre entrante.
TERCER ACTO
Se abre el telón y aparece, cifras estremecedoras difundidas por la organización LA Voice, sobre el tema central de este espacio. Y miren si no hay que pensar y reflexionar sobre este panorama:
California se ha visto paralizada por las ejecuciones hipotecarias de los bancos y los descensos en casa valor resultante.
Más de 523.000 viviendas fueron afectadas por ejecuciones hipotecarias sólo en 2008, contribuyendo a una pérdida de valor de la casa que ha superado los dos mil 700 millones de dólares en los últimos tres años. Además, como valores de las propiedades se evalúan a la baja, esta disminución de valor de las viviendas tendrá un costo a los gobiernos locales del estado de 13 mil 700 millones de dólares en ingresos anuales de impuestos de propiedad. La situación en los condados más grandes de California es igualmente pobre después de la disminución de valor de la casa de los tres últimos años:
• El Condado de Los Angeles perdió 666,8 mil millones dólares en el valor de las casas, lo que en ingresos fiscales significa una merma de tres mil 3,300 millones dólares.
• Condado de San Francisco perdió 43,7 mil millones dólares en el valor de la casas; San Diego, 202,6 mil millones dólares; Riverside, 157,6 mil millones dólares; San Bernardino, 133,2 mil millones dólares; Condado de Santa Clara, 116.0 millones de dólares y Sacramento, 89,6 mil millones dólares. Sin embargo, lo peor no ha pasado. El Center for Responsible Lending proyecta que no habrá más ejecuciones hipotecarias en el país y que el período crítico a finales del 2012.
Por eso la demanda es que los bancos apliquen una moratoria de la ejecución hipotecaria ahora para detener la hemorragia y empezar a reparar nuestras comunidades.
¿Cómo se llamó la obra? Le pido, amable lector, que usted le ponga el nombre que considere conveniente. Confío en su sensibilidad.
Si usted quiere ponerse en contacto con el abogado John Ramos, bilingüe, radicado en Los Angeles, California, puede llamarle al 1866 963 1891 y su dirección electrónica: abogadojohnramos@aol.com
Manuel Estrada
10:36AM 8-18-2010